¿Qué son las cookies y para qué se utilizan?

1 Jul, 2021

Con toda seguridad, y en la mayor parte de los casos, navegando por páginas de Internet, te hayas encontrado con ventanas emergentes avisándote de la política de cookies que debes aceptar para continuar con la navegación en dicha web. Seguramente, como la mayoría de nosotros, has hecho clic en aceptar sin saber exactamente que son, para qué sirven y cómo pueden afectarte.

¿Qué son las cookies?

Son pequeños elementos digitales que los sitios web que visitas envían a tu ordenador para que se guarden en el sitio.

Las cookies tienen dos finalidades principalmente: recordar accesos y hábitos de navegación. Así, cuando vuelves a un sitio que visitaste con anterioridad, recordará quién eres y qué has hecho durante tu visita.

Es una forma de facilitarte la navegación al ejecutar en automático ciertos pasos de reconocimiento que, de no ser por las cookies, tendrías que realizar manualmente en cada visita, lo que haría más tediosa tu navegación.

La instalación de las cookies en tu ordenador requiere de tu autorización. Normalmente, al entrar a un sitio, lo primero que te encontrarás es una leyenda similar a la siguiente: “Utilizamos cookies propias para mejorar nuestro servicio y mostrar publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Para obtener más información haz clic aquí”.

Al aceptarlas, permitirás que el sitio guarde la información referente a tu identidad y memorice tus pasos a través de las páginas, lo cual será utilizado en tus próximas visitas, lo que debería mejorar tu experiencia de usuario.

Originalmente, solo podías autorizar o rechazar las cookies. En la actualidad, tienes la opción de configurarlas en cierto grado y decidir así el nivel de información que compartirás con terceros.

¿Debo protegerme de las cookies?

En sí mismas las cookies no tienen por qué considerarse negativas. De alguna manera, sirven para facilitarte la navegación en la red. Sin embargo, es la función encaminada a conocer tus hábitos y gustos personales, la que más interesa a las empresas y la que podría generar algún conflicto.

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Las empresas recolectoras de tus datos, gustos y preferencias pueden usarlos para enviarte publicidad específica de sus propios productos e intentar captar tu atención, pero también podrían vender tus datos a otras empresas para que hagan lo mismo.

Desde un punto de vista comercial, las cookies constituyen valiosas herramientas para crear contenido en sitio web y quienes las utilizan deben ser capaces de aprovechar todo su potencial.

¿Existen diferentes tipos de cookies?

Sí, existe toda una gama de cookies clasificadas de acuerdo a su función o del objetivo que persiguen:

  • Temporales y permanentes.
  • Técnicas o necesarias.
  • De preferencias y personalización.
  • De rendimiento y análisis.
  • Publicitarias.

Algunas estarán presentes únicamente cuando visites ciertas páginas, mientas que otras se alojarán en el disco duro de tu ordenador de forma permanente. No podrás configurar las cookies técnicas, pues son indispensables para ciertas funciones, sin embargo, puedes hacerlo con las publicitarias, las de rendimiento y las de preferencias.

¿Puedo rechazar o eliminar las cookies?

Antes de nada, debes conocer que la información recogida mediante estos sistemas se consideran datos personales y, como tales, estos se encuentran protegidos por varias leyes y organismos tanto locales como internacionales. De este modo, no solo es posible, sino que tienes derecho a poder rechazarlas o eliminarlas.

Si eres un empresario interesado en las herramientas de venta online, es muy importante que las agencias de marketing digital que consultes incluyan en el brief del sitio web que te propongan el planteamiento relativo a las cookies. Faltar a los lineamientos aplicables a estos elementos puede tener implicaciones jurídicas si no se observan correctamente y con detenimiento.

¿Cuál es el efecto de rechazar las cookies?

En realidad, no debe traerte ninguna consecuencia grave salvo la incomodidad de tener que registrar tus datos nuevamente cuando visites ciertos sitios. Sin embargo, algunos sitios limitarán los servicios a los que se puede acceder o no podrán desplegarse.

Mientras menos cookies aceptes mayor privacidad tendrás en la red, pero la consecuencia que tendrás que asumir es la molestia de que tus datos, preferencias y gustos personales no sean recordados y de ser obligado a transitar por Internet siempre como si fuera la primera vez.

Las zombie cookies

Tal vez estas son las únicas que pueden resultar verdaderamente peligrosas para los usuarios de Internet. Son elementos que se recrean en sí mismos, aunque los hayas borrado del navegador. Se alojan directamente en el disco duro y es muy difícil deshacerse de ellas.

Los creadores de este tipo de elementos pretenden tener acceso permanente a tu información sin importar el navegador que utilices y, por tanto, son personas malintencionadas, o lo que es lo mismo, los hackers, que las utilizarán para lograr propósitos no excesivamente lícitos.

Recomendaciones generales

Como ya hemos comentado, las cookies son comunes a prácticamente todas las páginas en la red y rechazarlas puede provocar la inoperancia de estas o la incapacidad de acceder a cierta información de interés. Por este motivo, un mundo sin cookies es prácticamente imposible. Sin embargo, existen algunas prácticas que puedes llevar a cabo para disminuir sus impactos negativos.

Las cookies se encuentran en constante comunicación y su acumulación puede ralentizar la velocidad de los navegadores. En el caso de teléfonos móviles, el uso permanente de datos puede reducir la duración de la batería e, incluso, repercutir en el importe de la factura mensual.

Por ello, se recomienda que tomes algunas medidas preventivas:

  • No aceptes las cookies sin haber leído las condiciones de uso.
  • Configúralas conforme a tus necesidades y evita compartir los datos que no se requieren para el buen funcionamiento del sitio.
  • Borra periódicamente las cookies almacenadas en los navegadores de Internet.
  • Considera la opción de bloquear su almacenamiento (recuerda que puede provocar fallos en el funcionamiento de algunos sitios web).

En general, hay que mantenerse muy atentos a la invasión de las cookies. Estudios europeos han revelado que al menos la mitad de las empresas incumplen la ley en esta materia. En muchos casos, no se incluyen los avisos de política de uso de las cookies y, en muchos otros, el aviso no incluye un botón de aceptar, así que los archivos son instalados sin nuestro consentimiento explícito.

No hay que temerlas, pues te ofrecen muchos beneficios, simplemente hay que mantenerlas a raya llevando a cabo algunas de las recomendaciones propuestas. Se trata básicamente de aceptarlas con un protocolo que no confunda y que nos genere tranquilidad en nuestra navegación.